La situación de violencia que afronta nuestro país ha acarreado por sí misma un cúmulo de problemas que están en su mayoría relacionados con los sectores más humildes y desfavorecidos de nuestra sociedad. Es por ésta razón que a diario se ven cada vez más desplazados, quienes han tenido que abandonarlo todo con tal de huir del flagelo y los alcances de los focos de subversión que afectan las regiones rurales de nuestro país. Es así como también en la gran ciudad, la recesión económica y con ésta, la falta de empleos dignos, la inseguridad y el constante abandono de muchísima mano de obra calificada, lo que ha permitido la clara necesidad de crear empresas. Es así como la iniciativa de ayudar a los menos favorecidos ha alentado la creación de núcleos productivos que favorezcan las necesidades de los sectores más humildes de la ciudad mediante la capacitación total de mano de obra y la creación de cooperativas que desempeñen diferentes oficios, con los cuales los beneficiarios puedan ofrecer al sector una alternativa viable para superar las expectativas sociales propias del mercado local