La reciente crisis entre los países latinoamericanos, Colombia, Venezuela y Ecuador (crisis a la cual se están sumando otros países) ha provocado el rompimiento de relaciones comerciales de larga trayectoria entre países vecinos. Este quiebre y desacuerdos entre países ha provocado el debilitamiento de las economías y de alguno de sus sectores. Es lógico pensar que de continuar este panorama las relaciones no acabaran por deteriorarse aun más, sino por finalizar definitivamente. En medio de esta coyuntura, los países deben buscar nuevos horizontes. Es evidente que debido a la crisis se hace cada vez más necesario la búsqueda de nuevos mercados y el fortalecimiento de los países, en las relaciones comerciales ya existentes. Colombia, más que cualquier otro país latinoamericano, está obligada a fortalecer otros lazos comerciales, debido a que es uno de los actores principales del conflicto.