El escenario del mercado de Bazurto proporciona elementos válidos de significados en sus procesos comunicativos; es el núcleo generador de imaginarios de la cultura tradicional y popular, características que según Martín (2002) son propias de la plaza de mercado, es en ese contexto “cuando los individuos se ven obligados a pasar por las personas, por los sujetos, a encontrarse con ellos, a gritar para ser entendido, a dejarse interpelar. Porque en 2 la plaza popular comprar, es enredarse en una relación que exige hablar, comunicarse”. Los elementos anteriores son manifestaciones y expresiones propias del lenguaje (Gumucio y Tufte, 2008 p.586), necesarias para el desarrollo efectivo de un proceso diseñado para producir y distribuir información, facilitando la visibilización de una cultura común en la esfera pública, que lleve consigo aspiraciones tanto transformadoras de las relaciones sociales como liberadora de los sujetos. Lo que lleva a una movilización para la búsqueda de la autonomía y el empoderamiento humano (Navarro, 2009).