Se entiende por competitividad a la capacidad de una organización pública o privada, lucrativa o no, de mantener sistemáticamente ventajas comparativas que le permitan alcanzar, sostener y mejorar una determinada posición en el entorno socioeconómico. Incide en la forma de plantear y desarrollar cualquier iniciativa de negocios, lo que está provocando obviamente una evolución en el modelo de empresa y empresario. La competitividad se mide por medio de análisis competitivos; estas herramientas ayudan a cada organización a tener una noción clara de donde y como se encuentran frente a su competencia ya que salen a relucir las características o atributos de un producto o marca que le dan una superioridad sobre sus competidores.