Algunos vendedores ambulantes de tinto, trabajadores del sector informal del centro histórico de la ciudad de Cartagena, se destacan entre otros por la fabricación, consecución, intervención e implementación de objetos básicos e indispensables para su fin laboral: cajas portatermos, que además de ser sus objetos de trabajo con funciones practicas, son también soporte del ingenio al incluir toques plásticos, cargados de significación cultural y estética: color, forma, trama y tejido abstraído del sombrero vueltiao. Valores estos que agregados desde la teoría estética, entran a mediar en la configuración de una identidad nueva e híbrida en la ciudad, al tiempo que afectan el éxito o el fracaso de su desempeño labora