El artículo analiza el impacto de las políticas empresariales de innovación y desarrollo tecnológico sobre el mercadeo estratégico, asumiendo que éste último ocupa un lugar esencial en la dinámica de desarrollo del negocio, orientándolo a la realización efectiva de los principios misionales que orientan a la empresa y que responden a una visión de la calidad en los procesos de marketing que permiten el posicionamiento y la consolidación empresarial y del producto en un mercado cambiante. Desde esta perspectiva el direccionamiento estratégico del mercadeo se entiende como posibilidad de integrar las áreas de producción y comercialización de productos o servicios con las dimensiones claves de la innovación y la incorporación tecnológica, reconociendo su carácter interdependiente y complementario como herramientas de marketing efectivo.