Reconocer la historia como fundamento del conocimiento permite identificar muchas de las causas por las cuales los estados, sociedades, organizaciones e individuos, viven los efectos económicos, políticos y culturales de la sociedad (Caro, 2001). En las últimas décadas del siglo XX, el mundo ha experimentado un conjunto de transformaciones económicassociales y culturales, en donde caen rápidamente todo tipo de muros y barreras entre las naciones, al mismo tiempo se amplía la brecha en el nivel de desarrollo humano al que acceden los distintos pueblos.